Iglesia (Cripta)

La cripta de Gaudí es la planta baja de una iglesia que no se acabó de construir. El arquitecto fue separado de la obra el 1914. Aun así, se considera la obra más importante del maestro. Gaudí trabajó con plena libertad, con un ritmo de construcción que se alargó en el tiempo por su carácter experimental, ensayó soluciones arquitectónicas que posteriormente fueron aplicadas a la Sagrada Familia.

La obra, posteriormente a la marcha de Gaudí, entre los años 1915 y 1916, acabó con la intervención arquitectónica imprescindible para ser abierta al culto y fue bendecida como iglesia dedicada al Sagrado Coro de Jesús.

La maqueta poli funicular, ideada por el arquitecto para el dimensionado y diseño estructural, quedó abandonada en el obrador anexo a la obra, derrocado el 1936. Después de varias intervenciones en los años sesenta, el 1999 la iglesia fue restaurada por la SPAL de la Diputación de Barcelona, con la voluntad de no continuar la obra original, restaurar el existente y desmontar los añadidos que no eran gaudinianos. El 2005 la UNESCO incluyó la iglesia en la lista de monumentos catalogados como Patrimonio Mundial, ampliando el bien en serie “Obras de Antoni Gaudí”.

Después de la Guerra Civil, el arquitecto Josep Maria Jujol construyó los altares de la Sagrada Familia y el altar mayor, transformado por la nueva liturgia del Concilio Vaticano II. El altar de la virgen de Montserrat fue proyectado por el arquitecto gaudinista Isidre Puig Boada.

Autor del texto: Josep Padró i Margó, historiador local.